En efecto, «el que quiera amar la vida y gozar de días felices, que refrene su lengua de hablar el mal y sus labios de proferir engaños; que se aparte del mal y haga el bien; que busque la paz y la siga.»
os ríos y sus afluentes son las venas del planeta que bombean agua dulce a los humedales, a los lagos y al mar. Llevan nutrientes a través de los ecosistemas acuáticos manteniendo miles de especies vivas y ayudando a sostener una industria pesquera valorada en miles de millones de dólares.
Los ríos también son el elemento vital de las civilizaciones humanas. Suministran agua a las ciudades, granjas y fábricas. Los ríos tallan rutas de navegación alrededor del globo y nos proporcionan comida y entretenimiento. También utilizamos los ríos como fuente de energía. Las plantas hidroeléctricas construidas de orilla en orilla aprovechan la potencia del agua y la convierten en electricidad.
Sin embargo, los ríos también son a menudo el destino de gran parte de nuestra contaminación urbana e industrial así como de nuestros residuos líquidos. Cuando llueve, los fertilizantes químicos y los deshechos de los animales de las áreas residenciales y de los terrenos agrícolas acaban en los riachuelos locales, en los ríos y en otras masas de agua y eventualmente acaban en el grifo de tu cocina y a veces en el océano. El resultado: fuentes de agua potable contaminada y descenso de especies acuáticas además de zonas de costa muertas por la sobrecarga de aguas residuales y fertilizantes.
Durante el trascurso de la historia humana, los ríos han sido manipulados para el riego, para el desarrollo urbano, la navegación y la energía. Los embalses y diques ahora alteran su flujo, interrumpiendo las fluctuaciones naturales y los patrones de cría y alimentación de los peces y de otras criaturas de río. La tecnología y la ingeniería han cambiado el curso de la naturaleza y ahora buscamos formas de restaurar el flujo y la función del sistema circulatorio de nuestro planeta.
En efecto,
ResponderEliminar«el que quiera amar la vida
y gozar de días felices,
que refrene su lengua de hablar el mal
y sus labios de proferir engaños;
que se aparte del mal y haga el bien;
que busque la paz y la siga.»
No será usted Descartes verdad?
Eliminaros ríos y sus afluentes son las venas del planeta que bombean agua dulce a los humedales, a los lagos y al mar. Llevan nutrientes a través de los ecosistemas acuáticos manteniendo miles de especies vivas y ayudando a sostener una industria pesquera valorada en miles de millones de dólares.
ResponderEliminarLos ríos también son el elemento vital de las civilizaciones humanas. Suministran agua a las ciudades, granjas y fábricas. Los ríos tallan rutas de navegación alrededor del globo y nos proporcionan comida y entretenimiento. También utilizamos los ríos como fuente de energía. Las plantas hidroeléctricas construidas de orilla en orilla aprovechan la potencia del agua y la convierten en electricidad.
Sin embargo, los ríos también son a menudo el destino de gran parte de nuestra contaminación urbana e industrial así como de nuestros residuos líquidos. Cuando llueve, los fertilizantes químicos y los deshechos de los animales de las áreas residenciales y de los terrenos agrícolas acaban en los riachuelos locales, en los ríos y en otras masas de agua y eventualmente acaban en el grifo de tu cocina y a veces en el océano. El resultado: fuentes de agua potable contaminada y descenso de especies acuáticas además de zonas de costa muertas por la sobrecarga de aguas residuales y fertilizantes.
Durante el trascurso de la historia humana, los ríos han sido manipulados para el riego, para el desarrollo urbano, la navegación y la energía. Los embalses y diques ahora alteran su flujo, interrumpiendo las fluctuaciones naturales y los patrones de cría y alimentación de los peces y de otras criaturas de río. La tecnología y la ingeniería han cambiado el curso de la naturaleza y ahora buscamos formas de restaurar el flujo y la función del sistema circulatorio de nuestro planeta.
No estaría más de acuerdo señor admin
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